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Cómo eliminar las manchas de cereza

como quitar manchas de cereza

Una de las manchas más resistentes y que siempre nos trae de cabeza, es la mancha de la cereza. Lo más seguro es que alguna vez que has comido este fruto, has acabado manchando alguna de tus prendas sin querer. Incluso si tienes peques en casa, por mucho cuidado que pongas en que no se ensucien, ellos acaban con la ropa impregnada en jugo de cereza.

Para que no te dé miedo comer cereza y que tus peques también disfruten de su ingesta, vamos a contarte algunos tips para eliminar las manchas de este fruto. Si la mancha de cereza está reciente, la tarea de limpiarla te va a resultar más sencilla. Si es una mancha de cereza seca, costará un poco más pero no es un imposible.

Valora lo siguiente; hay tejidos que no soportan limpiezas agresivas como las alfombras o ciertos tipos de sofá, por ello debes informarte antes de las condiciones de lavado del tejido que quieras limpiar.

Pasos para quitar una mancha de cereza

Siempre recomendamos que laves la prenda manchada de cereza con agua fría. El agua caliente lo que hace es que la mancha se adhiera a la prenda en cuestión. Si la mancha es reciente, jabón y agua será suficiente.

En el caso que la cereza haya plasmado la mancha y se haya quedado reseca, tienes que quitar el exceso con un paño limpio y húmedo pero sin frotar. Evitarás que el jugo de la cereza se expanda y se haga la mancha más grande.

Después añade agua fría y jabón neutro en un recipiente y sumerge la prenda durante dos horas. Transcurrido el tiempo de remojo, frota la mancha cuidadosamente con un paño en el agua fría hasta hacerla desaparecer y por último podrás lavarla en la lavadora de manera habitual. Una vez lavada y limpia, tiende al aire libre y deja que se seque. Ya tienes tu prenda lista para que la luzcas de nuevo.

Quitar manchas de cereza con leche fría

Si la mancha de cereza se resiste y lleva más tiempo impregnada en la ropa deberás usar leche fría y seguir éstos pasos:

  1. Añade agua fría y detergente líquido suave en un cuenco lo suficientemente grande para que te permita sumergir la prenda.
  2. Sumerge la prenda en el recipiente y déjala a remojo durante un par de horas.
  3. Pasado el tiempo, aclara y métela en un cuenco con leche fría.
  4. Déjala actuar mínimo ocho horas o durante toda la noche.
  5. Transcurrido el tiempo de remojo en la leche, retira y aclara con agua.
  6. Estruja bien la ropa y lava en la lavadora como de costumbre. Es aconsejable que pongas un programa en frío.
  7. Tiende la ropa al aire libre y deja que se seque.