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Cómo limpiar los oídos de mi perro

Cómo limpiar los oídos de mi perro

Mantener una correcta higiene de los oídos de tu perro es muy importante para que no desarrolle ninguna infección y esté sano. Los oídos son una parte muy sensible y su limpieza hay que realizarla con mucho cuidado para no dañar el oído interno.

Dependiendo de la raza y la forma de la oreja de tu mascota necesitará más cuidados o menos, por ejemplo, las razas con orejas colgantes como pueden ser los Cocker, son más propensos a acumular suciedad en sus oídos debido a que su conducto interno está más cerrado y no tiene mucho flujo de aire. De igual manera, los perros con pelo dentro del pabellón auditivo también requieren de un cuidado más específico ya que retienen mayor acumulación de suciedad y de cera y por ende son propensos a tener infecciones e inflamaciones.

Por tanto, antes de limpiar los oídos de tu perro es conveniente que realices una revisión y descartar cualquier posible infección o dolencia.

¿Cómo saber que tu perro no tiene ninguna infección grave y que puedes lavarle los oídos con normalidad?

Si tu perro se rasca mucho las orejas o sacude la cabeza de continuo puede ser una señal de infección u otitis. Lo mas indicado es que lo lleves al veterinario y le explore los oídos para descartar algo mas grave.

En el caso de que los oídos de tu perro huelen mal es otro indicador de que algo no va bien. Los oídos sanos no huelen mal. lo mas aconsejable es que acudas a la clínica veterinaria para que lo revisen en profundidad

Cómo saber que tu perro no tiene ninguna infección grave

Si el conducto auditivo está irritado, inflamado o enrojecido quiere decir que el oído del animal no está sano. El canal interno del oído es rosa pálido. Si ves que no tiene ese color o incluso sangra, es señal de infección y debes acudir con tu perro al veterinario.

Si a la palpación encuentras cualquier bultito y notas que tu perro se exclama, es porque le resulta doloroso y es síntoma de infección. En este caso también tendrás que llevar a tu perro con un especialista veterinario.

También debes tener en cuenta si tu perro tiene demasiada cera en el oído o incluso si ésta es de color negro. Es importante en todos estos casos acudir al veterinario y que le haga un diagnóstico antes de tocarle y limpiarle los oídos por tu cuenta. Así previenes cualquier enfermedad grave y el propio veterinario le recetará el tratamiento indicado a su infección.

Cómo limpiar los oídos de mi perro sin dañarlos

Los consejos que te vamos a dar son mas bien preventivos que curativos, para que los oídos de tu perro estén sanos y evitar infecciones en el futuro. Si tienes la mínima sospecha de que la suciedad de las orejas es algo mas grave, no dudes en acudir al veterinario o podrías causarle mas daño.

Una vez has comprobado que tu perro no padece ninguna afección como te hemos descrito anteriormente, ya puedes limpiar sus oídos con normalidad. Para ello debes lavarte las manos con agua y jabón antes de proceder al lavad.

  • Examina con cuidado los oídos y localiza la suciedad que tiene y hay que extraer.
  • Limpia la parte exterior de las orejas. Es la parte más fácil de limpiar, debes coger un trozo de gasa e impregnarla en una solución específica para la limpieza de oídos de perro. El limpiador ótico lo encontrarás en cualquier tienda de animales. También el veterinario puede indicarte cuál es el adecuado para tu mascota.
  • Levanta la oreja con cuidado y limpia suavemente haciendo movimientos circulares con la gasa por toda la parte externa.
  • Repite en el otro oído, con una gasa nueva. Nunca utilices la misma gasa para ambos oídos puesto que puedes pasar la suciedad y bacterias de una oreja a la otra.
  • Ahora es el turno de la parte interna del oído. Deja caer una gota del limpiador ótico dentro del canal auditivo. Estos limpiadores vienen con un aplicador que te permite entrar y rociar bien la parte interna del oído, de esta manera no queda en la superficie y puede hacer bien su cometido.
  • Ahora con una gasa nueva y limpia, enrollala en tu dedo e introduce el dedo con suavidad por el canal auditivo. Siempre con sumo cuidado para no hacerle daño. Cuando notes resistencia, no sigas empujando con el dedo, simplemente con movimientos circulares y de dentro hacia a fuera ve pasando la gasa. Luego repite con el otro oído y recuerda siempre utilizar una gasa nueva para cada uno.
  • Haz un masaje en la base de la oreja del perro para que le penetre bien la solución ótica y pasa nuevamente la gasa en su interior, limpiando siempre con movimientos circulares y hacia afuera.

El uso de bastoncillos no está recomendado puesto que puedes provocarle daños irreversibles como sordera. Siempre utiliza gasas y no algodón. El algodón desprende fibras que le pueden quedar en el interior del oído y causarle una grave infección.

Si tu perro tiene muchos pelos dentro de los oídos tendrás que apartarlos pero nunca quitarlos con las pinzas pues si están ahí es porque actúan a modo protección. Será necesario quitarlos en el caso de que le causen irritación irremediable.

Te recomendamos que si tu perro tiene mucho pelo dentro de los oídos, consultes antes a tu veterinario cómo proceder correctamente al lavado de oídos.

Si tu perro tiene las orejas caídas y es propenso a acumular suciedad debido a la poca ventilación del oído deberás hacer la limpieza más frecuentemente para disminuir el riesgo de infecciones o dolencias.

Prevenir la infección de los oídos de tu perro

Si tu perro pasea mucho por el campo y está en contacto directo con la naturaleza, lo más probable es que regrese a casa lleno de polvo y semillas que se enganchan al pelo y pueden caer al conducto de los oídos. Por ello te recomendamos que después de cada ruta que hagas con tu perro, al regresar le cepilles bien por debajo de las orejas y compruebes que no se le cuela ningún agente externo que pueda ocasionarle molestias.

Cada vez que le bañes evita que entre agua en sus oídos y seca muy bien sus orejas tras el baño. La humedad puede causarle infecciones, si le entra un poco de agua, sécalo con una gasa limpia.